domingo, 9 de marzo de 2008

Angelito

Cerraste las alas y yo me quedé allá adentro, recitándole poemas rojos a tu carne tierna.

CANICULA

Ya que tu corazón era el más perro de los perros, tiré mi amor a los pies de tu cuerpo ardiente para que hicieras con él, lo que quisieras.

BEMBA

Negrito, tú no tienes boca, sino una fruta carnosa que con cada estación cambia de sabor.

LOLITO

Con mis labios, te escribí un cuento en todo el cuerpo ¿Lo escuchas?

UNICORNIA

No me gusta la ciudad, mis cascos y orgasmos no resuenan bien sobre los hombres de pavimento.

OBSECIÓN

Siempre es el mismo cuento, mi cuerpo duerme, mientras el clítoris te piensa.